domingo, noviembre 25, 2007

El pez gordo

Esto no es mio, es el discurso final de la peli "El pez gordo" (The big kahuna) que no hay que dejar de ver.
"Disfruta de la fuerza y belleza de tu juventud. No me hagas caso. Nunca entenderás la fuerza y la belleza de tu juventud hasta que se hayan marchitado, pero créeme dentro de veinte años, cuando mirando fotos te veas a ti mismo verás, como no puedes ver ahora, cuantas posibilidades tenías ante ti y lo guapo que eras en realidad. No estás tan gordo como te imaginas. No te preocupes por el futuro, o preocúpate pero sabiendo que hacerlo es tan efectivo como intentar resolver una ecuación de álgebra masticando chicle.
Es probable que los problemas más serios que te surjan en la vida sean cosas que ni se te pasaron por la cabeza, de ésas que te sorprenden un martes cualquiera a la cuatro de la tarde.
Todos los días haz algo que te dé miedo.
Canta.
No juegues con los corazones de los demás.

No aguantes que la gente juegue con el tuyo.

Cepíllate los dientes. No pierdas el tiempo sintiendo celos.

Unas veces irás ganado y otras perdiendo.
La carrera es larga y al final sólo compites contra ti mismo.
Recuerda los elogios que recibas, olvida los insultos, y si lo consigues dime cómo.
Conserva las viejas cartas de amor.
Tira los recibos viejos del banco.
Yérguete.
No te sientas culpable si no sabes qué quieres hacer en la vida. Las personas más interesantes que conozco no sabían qué querían hacer con su vida a los 22 años, algunas de las personas más interesantes que conozco tampoco lo saben a los 40.
Toma mucho calcio.

Trata bien a tus rodillas, las echarás de menos cuando te fallen.
Quizá te cases, quizá no.
Quizá tengas hijos, quizá no.

Quizá te divorcies a los 40.
Quizá bailes el rock cuando celebres las bodas de platino.

Hagas lo que hagas no te congratules demasiado ni tampoco te censures. Siempre has optado por una cosa u otra como el resto del mundo.
Disfruta de tu cuerpo, úsalo de todas las maneras que puedas, no le tengas miedo ni te preocupe qué piensan los demás de él. Es el mejor instrumento que tendrás jamás.
Baila, aunque no tengas donde hacerlo más que en el salón de tu casa.

Lee las instrucciones aunque no las sigas. No leas revistas de belleza, sólo harán que te sientas feo.
Conoce a tus padres, nunca sabes cuando se irán para siempre.

Sé bueno con tus hermanos, son el mejor vínculo con tu pasado y los que probablemente seguirán contigo en tu futuro. Entiende que los amigos vienen y se van pero que hay unos pocos escogidos que debes conservar.
Esfuérzate en no desvincularte de ciertos lugares y costumbres porque cuanto más mayor te hagas más necesitarás a las personas que conociste cuando eras joven.

Vive en N.Y. alguna vez pero vete antes de endurecerte.
Vive en el norte de California alguna vez pero vete antes de ablandarte.

Viaja.

No te hagas demasiadas cosas en el pelo o cuando tengas 40 años parecerá el de alguien de 85.
Ten cuidado con los consejos que compras y ten paciencia con quienes te los vendan. Los consejos son una forma de nostalgia, ofrecerlos es una manera de rescatar el pasado del vertedero, sanearlo, pintar las partes feas y reciclarlo dándoles más valor del que tienen.
Pero créeme en lo del protector solar."

martes, noviembre 20, 2007

Cajas negras

No estoy seguro, pero me gusta pensar que somos todos distintos. Me fascina ver como las personas son cajas negras en las que entra un montón de información que es procesada y devuelven una respuesta que a su vez transforma ligeramente la misteriosa forma en que se procesa la información dentro de la caja.
Hay modelos más o menos consensuados de esas cajas y muchas personas que se dedican a estudiarlas: publicistas, psicólogos, sociologos, charlatanes... Pero nunca dan del todo con la tecla, lo cual apoya mi hipótesis de que no somos todos iguales. Cualquier persona te puede sorprender si sabes darte cuenta.

viernes, noviembre 09, 2007

Cientoveintidos ojos

Cientiveintidos ojos. Unos cuantos conos de visión que revisan la estancia o reparan en detalles. Procurando no coincidir en la misma trayectoria y sentidos contrarios.

Cientoveintidos ojos y una nube de fotones que conforman la realidad de ese momento. Mensajeros que viajan libres, con su longitud de onda como único equipaje.
El sistema no es muy eficaz, muy pocos fotones caen en un pozo negro de visión y entregan la buena nueva a entre 50 y 100 kg de materia orgánica compacata y organizada . Ocurren entonces pequeñas explosiones internas. Una célula se llena de calcio. Transducción de señales. Carga eléctrica, reacciones químicas y de nuevo electricidad. Asociación de mil millones de reacciones que se pasan la bola las unas a las otras como un engranaje perfecto. La señal se disipa en tu cerbro, que se llena de realidad.

Y sí, estás en un vagón de metro. Hay 61 cerebros consumiendo realidad en este momento. Hacinados. Haciendo algo para lo que no fueron específicamente diseñados. Versátiles. Adaptados a moverse en cajas de hierro bajo toneladas de tierra. El hombre-topo.

Y eso que hoy el metro está vacio.

Acabas de darte cuenta de todo. Acabas de nacer. Sientes la gravedad en tus piernas. Gracias a Dios, piensas, existe la gravedad. La materia busca normalmente a la materia . El 99.99% de la materia intentará estar pegada a más materia, son sólo unas toneladas las que no cumplen esta norma. Pajaros y aviones lo intentan. Los astronautas lo han conseguido.
Pero normalmente la materia se anhela. Las cosas tienden a acercarse. Todas las partículas quieren formar una sola. Cuando lo consiguen desaparecen de la realidad en un misterioso agujero negro.

Oyes. No es tan distinto de sentir la gravedad. Son pequeños golpes que el aire da en tus oidos. Las cosas al moverse y al chocar empujan aire. Eso es el sonido. Que raro, ¿verdad?. No sé, odemos dejarnos robar la cartera en una multitud sin darnos cuenta y sin embargo una moneda que cae a 10 metros de nosotros nos golpea en el oido. Qué caprichosa es nuestra realidad.

Bueno, Nuevos Ministerios. Aquí te quedas tú.

martes, septiembre 11, 2007

Injusticia de género

Hoy he visto a una chica en el trabajo a la que le ha florecido la teta derecha. No es broma, lo he visto con mis ojos. Llevaba una camiseta con el siguiente diseño:
LO
VE
Y en el centro de la O de love, colocada circunvalando la teta izquierda, había una flor de trapo (en tres dimensiones) justo a la altura del pezón. No me parece mal, pero todos sabemos el mensaje oculto de este tipo de ornamentos en la vestimenta femenina. No es un canto a la maternidad (la leche que emana del seno femenino). Tampoco es un guiño a la flor-pistola de agua de los payasos. Es un mensaje claro y explicito: MIRAME LAS TETAS.

En estas ocasiones, uno tiende a pensar que es un obseso y que cómo se le pueden ocurrir semejantes cosas y se siente culpable. Pero no, se trata de una rotunda realidad externa al subjetivismo de la testosterona: A las tías en realidad les gusta que les miremos las tetas.
No me maliterpreten, no escribo esto a modo de denuncia hacia la exaltación de la sexualidad femenina, que me parece algo sano y estupendo. Lo que me fastidian es que luego te vengan con la cantinela de que somos unos guarros. NO. Las primeras en atacar son siempre ellas (como ya dijo Torrente, en su personal estilo casposo y soez: "es que las visten como putas").

Por supuesto, no me baso en una sola observación para escribir este manifiesto. ¿Quien no ha visto pantalones vaqueros a los que parece que se les ha arrancado un bolsillo del culo y queda la marca?. El fundamento lógico de esta moda es:

El tío ve que algo raro pasa en el bolsillo derecho del trasero de una chica

Se percata de que falta y que queda la marca

Mientras reflexiona en esta incongruencia...

se da cuenta de que esa marca está en una nalga femenina

...Imaginación...


EXCITACIÓN SEXUAL
(o no, según anatomía)

Hay casos mas evidentes como las chicas que directamente llevan algo escrito en el culo, pero estas tendencias suelen ser más de chica basta (como la novia de un cani) porque es demasiado explicito.

Nunca debe ser demasiado explícito, ¡si no, eres una golfa!.

Se podría decir incluso que prácticamente todo lo que rodea a la estética femenina está altamente relacionada con el sexo:
  • Los tacones: Aumentan la lordosis.
  • El maquillaje: Simula la excitación sexual (ejemplos: coloretes, lapiz de labios).
  • La ropa ceñida: Pues eso, es ceñida.
  • Los sujetadores tipo wonderbra, el escote, etc, etc.
En el caso de los tíos no se me ocurre ninguna ropa que ensalce los atributos sexuales del macho, salvo la del mundo gay y del toreo.

En fin, reitero que no condeno esta práctica, que de hecho me parece maravillosa, necesaria e intrínseca a nuestra especie (en otras el que se exhibe es el macho, por ejemplo la mayoría de los pájaros). Más bien reivindico cierta coherencia en las mujeres, que luego esta chica no vaya por ahí diciendo "no me mires a las tetas que la cara la tengo arriba". ¡Pues no te pongas flores en las tetas!, ¿no?.

MANIFIESTO

Mujeres: Aquí y ahora os insto a que seais coherentes y asumais que os gusta despertar la líbido de los hombres. No es nada malo ni vergonzante, es algo fantástico y natural. Y por supuesto no es razón para que nadie se sienta culpable, ni vosotras ni NOSOTROS. ¿Ok?.

sábado, agosto 18, 2007

La Vaca

Aventuras y desatinos

Holas amigos! Que tals?:

Hace apenas una semana que he vuelto de mis vacaciones a Madrid, ciudad de mil encantos agosteños.
Este año, huyendo de convencionalismos, y apostando fuerte por los aventureros que llevamos dentro de nuestras carnes tres buenos amigos mios y yo, hemos decidido hacer un viaje de pirados por los confines de Europa (Croacia, pasando por Eslovenia y previamente por Italia, Francia y como no, Burgos), en un VW Polo sin aire acondicionado aunque, gracias a Dios, con 5 puertas.

La verdad es que uno empieza a entender el porqué de los viajes enlatados de 8 días y 7 noches con pulserita y todo incluido. No voy a decir que no haya disfrutado de mi viaje porque mentiría, pero lo que es descansar, mirusté, no he descansado demasiado.
Son tantas las anécdotas que me agobio y no me voy a explayar en ninguna, me ha pasao de todo:

  1. Rotura de gafas el día antes de empezar el viaje, realizado con las gafas remendadas con cinta americama y una caja de madera para guardarlas porque no se podían plegar (tomar en consideración mis 5 y 5,50 dioptrias de puro ojo de miope).
  2. Robo de todos los documentos que dicen que uno es uno mismo, cámara de fotos para frikear, movil o celular, una pasta o mucho dinero y llaves del piso en Madrid el primer día de viaje (Tolouse).
  3. Abandono de la cabeza del húmero de su puesto de trabajo habitual (luxación de hombro, para los entendidos) poco antes de volverme a esta mi España en isla adriática (Korcula).
  4. Pernoctación en tienda de campaña sobre cesped que a la mañana siguiente resultó ser prácticamente una rotonda en antigua capital yugoslava (Zagreb).
  5. Escalada por fachada de albergue a las 3 a.m., animada por el alcohol, para pernoctar en habitación previa y legalmente alquilada, sita en el segundo piso del mismo... Estando esta parcialmente ocupada por 3 santandereñas inconscientes (Dubrovnik).
  6. Lanzamiento monteabajo de bombona de camping gas grande y vieja, con posterior retirada mediante un palo primero, y con la mano después con el consiguiente peligro de explosión (Pirineo catalán).
  7. Encontronazo con acontecimiento deportivo no esperado ni deseado (Tour de Francia), en carretera pirenaica que se creía en principio de poca importancia geoestratégica, mientras acudimos con urgencia a una comisaría española para traer al mundo un nuevo pasaporte para mi persona. Esto nos obliga a
  8. Pernoctación en vehiculo en arcén de carretera pirenaica, con previa ingesta de sopa de champiñones precocinada utilizando una pieza de plástico diseñada con otro fin a modo de cuchara.
Sólo he de decir que si bien un "cocopiña" habría sido más relajado (y no más caro), este es un viaje que seguramente contaré a mis nietos (os jodeis, nietos).

¡Amo mi sofá!

jueves, agosto 16, 2007

El tio Chuco se ha muerto

Recordar al tio Chuco (hermano de mi padre) es recordar el Alberche, una casa que tenian mis abuelos en un idílico lugar en Gredos, a la orilla del pantano del Burguillo (en Ávila).

Al tío Chuco le gustaba tanto el Alberche que se acabó haciendo una casa allí. Se había jubilado hace poco y pasaba allí mucho tiempo con tía Pilar, Drako (pastor alemán, sucesor de Win) y Taco (schauzer pequeño, hermano de mi Pulga). Este verano habían terminado la piscina y le dio un infarto mientras se bañaba en ella. Al principio no le dió importancia, pero cuando llegaron al hospital murió al poco de ingresar, con 65 años.

Recuerdo del Alberche que no había nada concreto que hacer nunca en todo el día, sólo lo que más te apeteciese en cada momento, las únicas obligaciones eran las de estar a la hora de comer y cenar. El tiempo transcurría a un ritmo especial: lento, sin sobresaltos, con muchos silencios.

A la tele solo llegaba Tve1 y a la hora de la siesta veíamos Cristal (un culebrón de los auténticos venezolanos, no esos que ponen ahora en los que la gente se viste bien y todo). Mi Tata dejaba entonces su trajín contínuo, se sentaba y lo iba comentando a tiempo real, “…pobrecita, el otro no la quiere” o bien “…que mala es”. Echábamos larguísimas partidas de continental, con tres o cuatro barajas y un montón de jugadores, y las excursiones al mercadillo del Barraco eran el acontecimiento social, del que volvíamos invariablemente cargados de chucherías y aperitivos chinos en los que nos gastabamos “la peseta de los domingos”, una brillante moneda de 500 pesetas que nos daba Abo (mi abuelo) con mucha ceremonia.

De noche, la vía láctea realmente se merecía su nombre y nos quedábamos hasta las dos o las tres de la mañana mirando el cielo con la luz apagada, bebiendo vino de la cooperativa del pueblo (los mayores) y comiendo morcilla de arroz y arroz con leche de la Tata. Mientras, adivinábamos la hora a la que los satélites iban a pasar sobre nosotros como lentas y perseverantes estrellas viajeras y el tio Chuco se aprovechaba de mi mente ya sugestionada para convencerme de que me iba a llevar a su casa de cristal en la Luna montados en su burrito Abá y con Trajesón, su criado.
De día yo normalmente me piraba por ahí sólo o quizás con algún perro a “investigar” y me subía a los enormes bloques de granito, redondeados por la erosión, que bordeaban el pantano (recuerdo verme en apuros para bajar más de una vez). O me iba a buscar cristales de cuarzo en una veta que tenía localizada.

Hace muchos años ya de esto. Abo se murió y después Aba, y fuimos dejando de ir. Yo estuve hace tres o cuatro años, a la vuelta de un viaje por el Norte, dormí allí una noche, y la casa estaba igual, pero vacía. Y llena de recuerdos.

Ahora estoy aquí, desconcertado por la jugarreta del tio Chuco, sintiendo de repente el vacío de todos estos años y dandome cuenta de que el tiempo pasa muy rápido y sólo acertamos a fijar algunos recuerdos concretos, que se van curando como un buen queso y pasan a formar parte de lo que somos, influyendo sin que nos demos cuenta sobre nuestros actos (al fin y al cabo usamos el mismo cerebro para todo).

Muchos de los recuerdos de mi infancia tienen que ver con el tío Chuco. Recuerdo quedarme dormido en su barrigota cuando era muy pequeño, y un año en que me regaló un cubo lleno de piruletas por navidad con una nota que decía “para que te endulces el año” (mi madre se llevó las manos a la cabeza). Recuerdo el concurso de paellas, y cómo tio Chuco tapaba la marca de su arroz, que era SOS, como si fuese un gran ingrediente secreto. Y las historias fantásticas que nos contaba de su hermano Pablo (un tío mío que no existe, más tarde me enteré de que fue un aborto de mi abuela). Recuerdo que tenía una barca de cristal (esta vez de verdad, de fibra de carbono transparente) con la que remábamos en el pantano y unas gafas de esas que se oscurecen con el sol.

Repentinamente, soy consciente de que no voy a volver a ver al tío Chuco. Me doy cuenta de que le quería y de que, aunque no lo veía nunca, sabía que estaba ahí, que podía contar con él y que por supuesto volvería a verle en algún momento. Sin darme cuenta de que hay que hacer un esfuerzo para ver a la gente que quieres y no dejarse llevar por la rutina.

En fin, de todas formas mañana me despertaré y seguiré improvisando.

No sé como pudo ser su muerte, pero estoy casi seguro de que si estaba en el Alberche cuando ocurrió, estaba siendo feliz.

sábado, julio 14, 2007

Talento

Todos tenemos ordenador y cámara de fotos, pero no todos podríamos hacer algo así.

viernes, abril 20, 2007

Organolepsis del Paracetamol Efervescente en leche.


Desde que estoy super estresado en el laboratorio, en la vida fuera de él he decidido que tengo que descubrir cosas nuevas, al menos una todos los días, y por que no, publicarlas aquí para que os deleiteis con mis gilipolleces. Aunque sean cosas absurdas, como lo que he hecho hoy.

Journal of Luis´ Discoveries 2007, 1:1-12
Organolepsis del Paracetamol Efervescente en leche
Introducción
Ante un dolor de cabeza (sufrido en mis propias carnes), a causa de una resaca concominante procedí a tomarme un paracetamol (1), antiinflamatorio no esteroideo estrella, conocido por todos.


Materiales y métodos
Paracetamol efebrescente (perdón) efervescentre (joder) efervescente (2) marca Esferalgan. Dosis de 0,0144 gr/kg, en vista de que la pastilla pesa 1 gr. y yo 69 kgs.
Leche Entera esterilizada por el método UHT (Ultra High Temperature) (3), marca Día. 100 mL.
Se incubó la reacción de efervescencia en un vaso de cocina a temperatura ambiente durante un minuto aproximadamente.
Se deglutió.

Resultado
Desde el punto de vista fisicoquímico, no se produjo ninguna agregación de las proteinas de la leche.
Organolépticamente no pega ni con cola. Es como echarle ajo a unas natillas. El amargor del paracetamol se ve ensalzado y aparecen otros nuevos que no tienen nada que temerle
Metabólicamente, no he notado cambios (salvo la desaparición del dolor de cabeza).

Discusión
La leche se puede utilizar como vehículo para el paracetamol. Su efecto es idéntico, aunque no la recomiendo.
Yo lo he probado porque tengo que ganarle el pulso a desconocimiento, pero vosotros no teneis porqué hacerlo.

(1) Desmond Morris et al. Paracetamol way of life. Arthritis.. Res 2002, 4:146-150

(2) Yin stui Morales. La efevescencia en la sociedad española. Ed. Lumen (2004).
(3) Frijolio Perez Marín. Joé que calo ze paza con la urtra arta temperatura. Ed. Mi Pueblo (1972).

viernes, febrero 02, 2007

Qué orgullo

(pichame a Penélope, claro)

domingo, enero 28, 2007

Perversiones asturianas

Coloridas y brillantes sensaciones, germinadas en los lejanos abismos de un gran puchero fascinante bailaban sobre sus papilas, como rindiendo culto a un olvidado dios tranquilo y sensual.

Pero graves semblantes auspiceros recusaban su actitud.

Los edénicos vaivenes incitaban a despertar a los ingredientes del hechizo, que desfilaban como reviviendo sobre su exhausta y sobrecargada sensibilidad, unidos por el Hombre y el Fuego para comulgar en el milagro de la deglución.

Pero hoscos rostros desaprovaban el trance, conocedores de los indómitos espíritus que ahora entraban en su cuerpo.

Y, al cabo, se trocó en transgresiva la otrora suculenta esencia de su paladar. De lo que antes fue vida, emanó la muerte.

Pronto, se insinuaron objecciones al sinuoso hilo argumental de su colofón espinal y en cayendo la suave brisa de lo ya insólitamente añejo, apreciose por la concurrencia la inquietante naturaleza de nuestra percepción de lo inmaterial.
Hallose sugestivo cómo gobierna súbitamente nuestro haber y nuestro debe, para disparar tentativas de galope desde lo profundo reprimidas sólo por la más exterior de las capas de la sesera.
Y muchos supieron entonces el porqué.



lunes, enero 01, 2007

2007

El tiempo pasa. Un telón de fondo que suena en alguna pared de tu casa o en tu muñeca, marcando la ley de tiempo inventada por el hombre.
Cada 3153600 segundos, un año nuevo.
De esos tres millones algunos han valido la pena. Quizás recuerdes nítidamente momentos de pocos segundos aislados de este año pasado. Una frase, una sensación fugaz.

Un puñado de segundos para ser feliz.

Yo os propongo firmemente que aprovechemos este nuevo plazo de 3 millones y pico segundos que nos concedemos antes de volver a parar y recapacitar una vez más todos el mismo día.

Es nuestra obligación ser merecedores de la situación privilegiada que se nos ha concedido en el mundo y crecer como personas. Sería muy estúpido por nuestra parte no ser felices.
Es muy torpe por ejemplo tirar una media de 1440 segundos al día delante de la tele, sin sacar absolutamente ningún provecho de ellos.

Ojala que exprimamos el año que viene para avanzar en lo que queremos y no nos engulla con la rutina estúpida a la que nuestro propio sistema nos empuja.

Mi más sincero deseo de que cada uno de los 365 días del año 2007 que entra lucheis por vuestros segundos, y por mantener a raya todo lo facil e insustancial para no quitarle el ojo al sorprendente, terrible y maravilloso Mundo Real que nos rodea.

sábado, mayo 06, 2006

Historia de un elelctrón IV

(yo que tú empezaría la historia desde el principio, tres posts más atrás)

Ví mundo así, era bastante cansado pero sencillo. Me movía por la red como Pedro por su casa. En cuanto salía algún cable hacia algún pueblecito costero me daba un garbeo por allí, me metía en algún aparato doméstico y disfrutaba de la experiencia. Aprendes cosas: a no quedarte atrapado en la electricidad estática, a no meterte en la tele (no veais que estrés, poco más y me lanzan al vacio en un tubo lleno de no se qué gas).

Tarifa me enamoró, se respiraba libertad. Me encantaba su faro. Unas vistas increibles. Y además iluminadas por tí (bueno, y por los demás). Auque también era gas aprendí a cogerle el tranquillo. Además lo de fluorescer es una pasada. Luego, de día me buscaba mi rinconcito, cerca de la playa, en algún ventilador viejo o en alguna plancha de chiringuito y me ponía a tomar el Sol. Siempre tuve deseos de bañarme en el agua, pero me era inaccesible, no hay cable que llegue al agua, y por experiencia había aprendido que el mundo fuera del cable es oscuro y peligroso.

(continuará)...

Historia de un elelctrón III

Yo no iba a esperar a que se decidieran por un sentido, así que me planteé donde estaba el norte y donde el sur (eso de tener los polos magnéticos es un triunfo) y llegué a la conclusión de que la cosa era, o hacia la central hidroeléctrica de Peñalvete, o hacia Cadiz.
Elegí lo obvio, y planeé mi huida de aquel dime y direte. Había observado que las capas superiores de la nube electrónica estaban mas deshabitadas, y que no te atropellaban en cada quiebro, como en una estampida. La idea consistió en que cada vez que volvíesen a Peñalvete, yo me haría el longuis, pegaría un salto con todas mis fuerzas e intentaría quedarme donde estaba. Al final conseguí hasta avanzar en el sentido contrario, pegando pisotones a los otros, que se quedaban atonlondrados, sin salir de su asombro.

Historia de un electrón II

Durante un tiempo estuve de aquí para allá, bastante desubicado, todo era nuevo para mí, . Iba con una velocidad pasmosa ,como siempre, pero esta vez en línea recta. Bueno, al menos hasta que me acercaba a algúna molécula de la atmósfera, entonces giraba bruscamente (hasta 180 grados) y seguía lanzado en otra dirección. Bien, ya no daba vueltas a lo mismo, pero mi camino era caótico, incontrolable.

Estuve surfeando por la atmósfera algún tiempo , hasta que un día me topé con un cable de alta tensión. No sé por qué, allí todos los demás estaban acelerados. Así que me dije, ¿que remedio? y en un plís me vi corriendo con ellos.
Al principio no estaba mal, tenía su gracia correr un poco, te pones en forma. Pero no podías hablar con nadie, no era como la rutina de correr siempre con los mismos a lo largo de la molécula, donde conoces a todo el mundo (total, son 37 electrones más y tú), aquí no conocías a nadie, era la marabunta.
Además todo el mundo parecía tener muy claro donde tenía que ir, pero cuando apenas habían avanzado unos nanometros, en seguida se volvían para atrás y yo no tenía más narices que darme la vuelta y correr con ellos. Cuatro nanometros más y otra vez media vuelta. Corriente alterna le decían. Un poco al estilo de los San Fermines. Que peña más aburrida.

Historia de un electrón I

(y comienza aquí:)

De mi nacimiento, ni me acuerdo.
Comenzé este viaje cuando un rayo ultravioleta golpeó la órbita de mi átomo. Era un lugar humilde, nada del otro mundo, vivía en una molécula de O2 cualquiera. Se ve que se desarmó en dos especies O* que se fueron a formar Ozonos ( aunque eso ya es otra historia).
En seguida me tuve que marchar de allí, no hubo tiempo para explicaciones. De los dos que estabamos en la última órbita nos lo echamos a pachas y me tocó a mí, así que en un milisegundo tuve que partir.

Tampoco fue un drama para mí, aquél era un mundo bastante jerarquizado. Los de las capas inferiores te miraban por encima del hombro, sólo por saberse en un lugar en más seguro, más cerca del núcleo. Aunque entendiendo también que mientras más cerca del nucleo, mayor tiempo se iban a quedar allí; de hecho la estabilidad de las capas inferiores se medía en miles de millones de años.
Miles de millones de años dando vueltas a lo mismo.



Historia paralela del átomo O*

domingo, abril 09, 2006

Pim pam pum

Hola!
Solo escribo para desvanecer o al menos difuminar el mal sabor de boca del último post.
Aunque no tengo nada que decir (por ahora), sé que voy por el buen camino. Algún día estaré preparado para revelaros a todos el secreto de la vida.
Mientras tanto, intentad subsistir como buenamente podais, asomando todo lo posible la cabeza por encima de esa multitud gris que siempre nos rodea para todo.

miércoles, marzo 22, 2006

Me aburro

Llevo pensando desde hace unas semanas que todos somos tanto individualmente como en conjunto unos gilipollas sin solución.
No sé, hace ya tiempo que no mantengo una conversación mínimamente interesante con nadie, y probablemente sea más un problema mío que de los demás. En cuanto se siembra la polémica doy mi brazo a torcer en seguida, ya que sé perfectamente qué argumentos esgrimirá mi oponente y por donde me pillará si es inteligente, por lo que prefiero no iniciar ninguna discusión.
Osea, tengo la sensación de que nadie me va a sorprender hablando, que ya están todos los caminos más que trillados.

No me apetece tampoco demasiado escribir aquí ya que creo que me repito más que el tebeo.

¿Será así el resto de la vida? ¿ya no queda más por aprender?.
Que coñazo, ¿no?.

martes, marzo 07, 2006

Puzzled

En un mar de incertidumbres
se me disuelve la verdad,
como una pastilla esfervescente.

miércoles, febrero 15, 2006

Vayase usted a parir

Diccionario de la RAE:

Parir: Expeler en tiempo oportuno el feto que tenía concebido.

Cuesta trabajo asumir que uno al nacer fué expelido. Para asegurarme, he buscado el termino expeler en el diccionario: Arrojar, lanzar algo.

Joder, yo tenía entendido que era un acto menos ...como decir... atlético.

,Así estamos todos en el mundo, desando pegarnos de hostias (Lo siento, pero estas dos frases tenían que ser malhabladas por naturaleza -por no decir por cojones-).

En fin ya sabemos en que consideración nos tienen nuestros Reales Académicos de la Lengua.